En casa de mi padre se hace sidra desde hace varios años y yo suelo ayudarle. Es un procedimiento muy simple y mucho menos trabajoso de lo que parece: recoger manzanas, triturarlas, prensarlas, dejar que el líquido fermente durante unos meses y por último embotellarla. Usamos las manzanas que hay, sean de una clase o de otra, estén más maduras o menos. Como la hacemos a ojo y no puedo daros consejos
científicos, he decidido empezar el hilo con otra cosa que no tiene nada que ver. Advierto que esta receta la he leído en un libro y que todavía no la he probado.
La receta es del libro
Forgotten skills of cooking, de Darina Allen y la traducción ha sido perpetrada por una servidora. El
diente de león, que aquí se suele considerar una mala hierba, en otros países, por ejemplo Grecia, las hojas son una verdura apreciada.
Dandelion wine - Vino de diente de león
Ingredientes para 6 litros
450 g flores de diente de león
1,3 Kg azúcar
4 naranjas (preferiblemente de cultivo ecológico)
1 cucharadita de levadura seca (3,2 g)
Preparación
Para un óptimo resultado, recoger las flores a pleno sol a mediodía, cuando están completamente abiertas, y preparar el vino inmediatamente.
Pesar las flores, descartando las hojas verdes (no es necesario ser exhaustivo).
Poner a hervir 4,5 l de agua y verterla sobre las flores. La mezcla debe macerar dos días. No sobrepasar este tiempo si no queremos que se eche a perder lo que podría ser un delicioso vino.
Calentar la mezcla, cuando hierva añadir la monda de las naranjas (sin la parte blanca) cortada en tiras finas y dejar cocer 10 minutos.
Colar a través de una gasa y verter el líquido sobre el azúcar, removiendo hasta que esté completamente disuelto.
Dejar enfriar. Añadir la levadura y el zumo de las naranjas. Echar la mezcla en un fermentador y colocar un
airlock.
Trasvasarlo a botellas limpias en cuanto el vino se haya aclarado, le llevará unos dos meses.