Si no te sale perfecto no te desanimes
Publicado: Jue 10 Jun, 2010 22:51
Amigos panaderos y panaderas,
Me ilusioné mucho con la idea de mi primer pan con masa madre. Compré en Barcelona (casa Renobell) 1 kg. de harina integral biológica de centeno y en cuanto llegué a mi casa de Murcia me puse manos a la obra, según la receta de tequedasacenar que casi todos hemos probado. Y en cuatro días estaría todo listo. Pero no fue así. No exactamente.
A los dos días cambié de sitio el recipiente al ver que se formaban las primeras burbujitas. ¿Resultado? Todo parecía perder fuerza. Pero yo no perdí la esperanza. Ni tampoco la capacidad para liarla.
Había pequeñas subidas, algo de espuma por arrriba, pero no subía la masa como en las fotos. Al quinto día puse la masa, tapada, en el coche, pues nos íbamos a pasar el finde en nuestra casa de un pueblo del interior. Al llegar a nuestro destino, tras algo menos de una hora de coche, la mayor parte de las burbujas habían desaparecido. ¡Y yo que quería hacer pan al día siguiente!
Al día siguiente por la mañana sólo unas pequeñas burbujitas y el mismo olor fresco y frutal que indicaba que la cosa no podía andar mal del todo. Pensé: los bichos están ahí, así que yo voy palante. Una parte de MM (permitidme llamar así a 'la cosa'), dos de harina de fuerza de Mercadona (un 60 por ciento también de agua), sal y azúcar. Le añadí una cucharada de una masa de chapata guardada en la nevera que había hecho la tarde anterior con levadura de mercadona y amasada con la Thermomix. Amasé a mano con varillas y traté posteriormente de amasar a mano sobre una superficie plana (la masa me había quedado demasiado líquida, así que de mis intentos de plegado/amasado es mejor no hablar.
Tras cuatro horas de primera fermentación la cosa crecía y hacía burbujas que salían a la superficie, aunque mantenía una consistencia demasiado líquida para el amasado posterior. Luego pasé la masa al horno que conservaba algo de calor de un asado, y ahí se pasó como hora y media. Había crecido algo, también.
Como pude lo puse al horno unos 25 minutos. El resultado fue un pan con forma de chapata, con su miga desigual y un aspecto rústico muy bonito. No todo el mundo supo apreciar el fuerte sabor del centeno, pero estaba muy bueno.
Por supuesto guardé una fracción de la MM original y le di una primera ración de harina blanca de fuerza de mercadona, y de ahí a la nevera (se acaba el fin de semana). Otro finde lo volveré a intentar.
Cuento todo este rollo (¿alguien ha llegado al final?) para que no os desaniméis si véis signos de vida en vuestro proyecto de MM: modestamente animo a persistir y/o a hacer experimentos con el monstruo.
Ah, y admito sugerencias sobre cómo darle más fuerza a todo.
Saludos y gracias por mantener este foro. Aprendo mucho.
Me ilusioné mucho con la idea de mi primer pan con masa madre. Compré en Barcelona (casa Renobell) 1 kg. de harina integral biológica de centeno y en cuanto llegué a mi casa de Murcia me puse manos a la obra, según la receta de tequedasacenar que casi todos hemos probado. Y en cuatro días estaría todo listo. Pero no fue así. No exactamente.
A los dos días cambié de sitio el recipiente al ver que se formaban las primeras burbujitas. ¿Resultado? Todo parecía perder fuerza. Pero yo no perdí la esperanza. Ni tampoco la capacidad para liarla.
Había pequeñas subidas, algo de espuma por arrriba, pero no subía la masa como en las fotos. Al quinto día puse la masa, tapada, en el coche, pues nos íbamos a pasar el finde en nuestra casa de un pueblo del interior. Al llegar a nuestro destino, tras algo menos de una hora de coche, la mayor parte de las burbujas habían desaparecido. ¡Y yo que quería hacer pan al día siguiente!
Al día siguiente por la mañana sólo unas pequeñas burbujitas y el mismo olor fresco y frutal que indicaba que la cosa no podía andar mal del todo. Pensé: los bichos están ahí, así que yo voy palante. Una parte de MM (permitidme llamar así a 'la cosa'), dos de harina de fuerza de Mercadona (un 60 por ciento también de agua), sal y azúcar. Le añadí una cucharada de una masa de chapata guardada en la nevera que había hecho la tarde anterior con levadura de mercadona y amasada con la Thermomix. Amasé a mano con varillas y traté posteriormente de amasar a mano sobre una superficie plana (la masa me había quedado demasiado líquida, así que de mis intentos de plegado/amasado es mejor no hablar.
Tras cuatro horas de primera fermentación la cosa crecía y hacía burbujas que salían a la superficie, aunque mantenía una consistencia demasiado líquida para el amasado posterior. Luego pasé la masa al horno que conservaba algo de calor de un asado, y ahí se pasó como hora y media. Había crecido algo, también.
Como pude lo puse al horno unos 25 minutos. El resultado fue un pan con forma de chapata, con su miga desigual y un aspecto rústico muy bonito. No todo el mundo supo apreciar el fuerte sabor del centeno, pero estaba muy bueno.
Por supuesto guardé una fracción de la MM original y le di una primera ración de harina blanca de fuerza de mercadona, y de ahí a la nevera (se acaba el fin de semana). Otro finde lo volveré a intentar.
Cuento todo este rollo (¿alguien ha llegado al final?) para que no os desaniméis si véis signos de vida en vuestro proyecto de MM: modestamente animo a persistir y/o a hacer experimentos con el monstruo.
Ah, y admito sugerencias sobre cómo darle más fuerza a todo.
Saludos y gracias por mantener este foro. Aprendo mucho.