Además de hacer refrescos más frecuentes y de elevar la temperatura de fermentación (ver el hilo "Las bacterias y sus ácidos"), un tema importante es no dejar que la masa se sobrefermente. Tanto es así que conviene no fijarse tanto en el volumen como en la flotabilidad. Por ejemplo para hacer brioche/panetonne, no es raro que se tome un poco de masa al de un tiempo de fermentación (que sería "insuficiente" comparado con lo que se hace muchas veces para masas rústicas saladas), y se meta en agua, si flota (o sea, está gasificada) se pasa al siguiente paso. Esto puede pasar al de poco más de una hora, mientras que tradicionalmente un refresco "corto" podrían ser 3. (Claro, siempre hay que tener en cuenta las cantidades de partida de madre y harina). Muchas veces, se usa una madre en formato "masa de pan", o sea, sobre un 60%. En Tartine Bread, Chad Robertson habla un poco de la misma idea, pero el lo hace para obtener un pan de masa madre con sabor pero con una acidez muy atenuada. Es interesante hacer pruebas con esto, los resultado son bueno
(Cambio el briox del título por brioche, para que así aparezca en los resultados de búsquedas y sea más fácil de encontrar).