Imagino que no seremos los únicos a los que nos dicen lo que tú comentas.
Otro comentario:
...y te sale más barato que comprarlo?...
¡Vaya preguntas!
Por supuesto que no, pero la satisfacción que se tiene no se paga.
Saludos
Altarriba no dice que se vista bien un pan malo y se cobren 5 euros. Dice que se vista bien, y se presente bien, un buen pan: '(...) ese trabajo hecho con cariño y calidad se corta cuando el producto sale del horno. A partir de ahí nadie cuida de él.'Ibán escribió:(...) Acaberemos con un público preso de los panes "con bien de diseño", con formas, ingredientes y demás... pero que, como pan...
A mí si en un restaurante me cobran 5 euros por una botella de agua que en otro lado me compro a 5 céntimos... pues me han visto. Jamás volveré y puedes estar seguro de que hablaré mal de la tontería que tiene. Ahí es a donde voy. Imagino que, como panadero, él intentará hacer el mejor pan que pueda... pero el mensaje que transmite (resumido en la cita que pongo arriba) me da muuuucho miedo. Y es lo que está llevando a lo que tú comentas, que es algo que vemos todos: panes nefastos pero bien presentados; con harinita espolvoreada por encima, con semillitas. En lugar de dar espacio a voces que levanten la voz de alarma sobre esto; o dar páginas a panaderos que hablen de buen pan, se da voz a panaderos que hablan de esto. Imagino que su interés y su misión es hacer buen pan, pero ya vemos en lo que está desembocando."Vemos la estética hasta en la botella del agua, siempre en consonancia con el establecimiento. Encontramos la misma agua a cinco céntimos en la gasolinera y a cinco euros en el restaurante, lo único que cambia es el envoltorio y el sitio. Nunca pagaremos cinco euros por una botella de agua en una gasolinera, pero sí en el restaurante donde vas con tu pareja, donde todo lo que te rodea debe de ser bonito, agradable, confortable, del menú a la vajilla"
Perpetuando la idea del pan caliente. Justo esta semana he estado de restaurantes (o sea, todos los días comida y cena por ahí), en restaurantes normales, caros y muy caros (independientemente del nivel de su cocina), y he podido observar la obsesión del pan caliente... no sé si es a donde va, pero es una tortura.Si no tomo café, no lo pago, ¿por qué el pan sí? Y si lo pago, ¿por qué no exijo que lo hagan al momento, como el café? Se puede hacer".
Estoy con Ibán en ésto, también. Estaría bueno, vaya.desayunando escribió:(...) el diseño puede ser un añadido, nunca el único mérito de un buen pan.
Yo creo que ese es el tema. Sí es cierto que dice que "Tenemos calidad y cantidad" (desconozco si habla de sí mismo o del panorama en general) pero cualquiera que lea la contra de El País, tomándose un cafetito por la mañana, no tendrá la sensación de que el Altarriba esté defendiendo un buen pan, sino un buen diseño. Y ese poso es el importante, el que le queda a los miles de lectores que hoy han podido tomar un contacto más directo con la cultura del pan. O eso me parece a mí. Y, joer, a mí también me asusta tanta cosa de diseño.Ibán escribió:el mensaje que transmite (resumido en la cita que pongo arriba) me da muuuucho miedo.