En realidad es que me gusta mucho mucho el hojaldre. Pero yo sé que no lo voy a hacer. (No digo nunca, porqué me enseñaron aquello de : no digas nunca, nunca !!). Pero siempre es algo que dejo para comerlo cuando voy fuera de casa y sé que es de confianza.
Me parece una tarea contundente y que exige una cierta delicadeza que yo no poseo.
Izaskun,dudo mucho que esa preciosidad sea suerte de principiante.
No sabes lo mal que me sabe no poderle hincar el diente.
Hay que ver las maravillas que salen de tus manos. Léase: envidia cochina cochina de la mas mala