En la época previa a nuestra incorporación a la Unión Europea, existía la Comisión Interministerial de Ordenación Alimentaria (CIOA), desconozco si sigue teniendo presencia e importancia. Entonces la normativa emanaba de allí. Hoy el 99% de las normas alimentarias vienen dictadas directamente desde Bruselas. En España la AESAN se encarga de centralizar y distribuir esta información.pardo escribió:La pregunta es:
? Quién redacta los Reglamentos ¿
? Quién los aprueba?
Independientemente de ello, en la elaboración y aprobación de todas las normas intervienen los sectores afectados. No solo revisan los borradores, sino que sus propios técnicos trabajan junto con la administración en su redacción. El proceso suele ser complejo, y suelen intervenir muchos elementos de presión cuyo fin no es estrictamente la defensa ni de los consumidores ni de los pequeños industriales.
En cualquier caso, y específicamente en el sector del pan, debe tenerse en cuenta la antiguedad de la principal norma reguladora (Real Decreto 1137/84, modificado en 1985, 1999, 2002 y 2004).
No deja de ser cierto que esta norma hay que mirarla en el ámbito actual del conjunto normativo alimentario (Reglamentos del paquete de higiene), pero no deja de sorprenderme que no se actualizase la norma de pan a la vez que la de pasteles (Real Decreto 496/20120).
Aquí hay una respuesta conciliadora (todo lo dicho más arriba sobre la complejidad de la elaboración y aprobación normativa) y una un poco más borde (es obvio que quien solo sabe trabajar en un obrador no suele interesarse en cuestiones referentes a la seguridad alimentaria, porque nunca ha tenido problemas y piensa que nunca va a tenerlos, independientemente de lo que digan las normas. Y suele ser así hasta el día en que se produce el problema.)pardo escribió:Es obvio, que quien redacta los Reglamentos no tiene la menor idea de lo que es un obrador , puesto que a la semana siguiente redactará un Reglamento sobre la fabricación de croquetas de bacalao, y a la siguiente sobre gambusinos en salsa verde...
Lo cierto es que todos como consumidores creemos que Sanidad está ahí para protegernos, pero como industriales solo vemos el estorbo o el gasto que supone seguir sus directrices. Y hoy la presión inspectora es mínima, y existen guias de aplicación de sistemas APPCC en microindustria. Todo es saberse mover.
Esto es otra cosa, no tiene nada que ver con sanidad. Quizá tiene más que ver con que quienes cortan el bacalao son las grandes corporaciones y la parte de los sectores más industrial.pardo escribió:Otra cosa son las presiones de los Gremios correspondientes para que los panaderos no puedan hacer pasteles y los pasteleros no puedan hacer panes
La verdad es que esta parte de la reflexión es la que más me entristece. Entiendo que los conceptos de microbiologia que se pueden trasladar desde la formación de manipuladores de alimentos son muy limitados, pero de ahí a lo que afirmas con esa valentía...pardo escribió:Cambiando de tema,esta afirmación de que son incompatibles la levadura y las cremas es para ponerse a temblar, a llorar o a reir. Depende del día.
Entre otras cosas porque muchas levaduras están en el ambiente, y todo y así no pasa nada de nada. Por lo menos no ha pasado nada en los últimos 100 años
- Primero, ¿la levadura y las cremas son incompatibles?¿Lo dice alguna norma?¿Lo dice Sanidad? Lo que se afirma, con la rigurosidad que permite la ciencia, es que la prevención de la contaminación cruzada debe continuar siendo un principio fundamental en el diseño y funcionamiento de cualquier establecimiento alimentario.
- Segundo, las levaduras no son microorganismos patógenos, al menos no lo son normalmente. Pueden atacar a personas inmunodeprimidas. Pero la prevención de la contaminación cruzada no va por aquí sino por el conjunto de procesos de un establecimiento. En lo que vamos a estar de acuerdo, aunque no lo creas, es en que la necesidad de dos obradores a día de hoy debería estar superada, siempre y cuando el diseño de procesos que conste en el APPCC impida las contaminaciones cruzadas.
- En los ultimos 100 años se han producido numerosísimos brotes de origen alimentario en cuyo origen estaba una mala manipulación de materias primas. Un ejemplo, los brotes de la comunidad de Madrid en 2009
En todos los estudios de brotes de origen alimentario, SIEMPRE aparece el huevo crudo como origen de muchas toxiinfecciones alimentarias. Tanto por su contaminación en origen por la salmonella naturalmente presente en la cáscara como por ser un alimento rico en nutrientes y, por tanto, un estupendo caldo de cultivo. Recuerda, por favor, que una sola salmonella no hace nada, pero unos cuantos millones por gramo de alimento son potencialmente peligrosos. Y un adulto sano tendrá una cagalera y un par de días de pasarlo mal, pero un niño pequeño o un anciano pueden morir con relativa facilidad. Y todos los años en España muere alguien debido a una salmonelosis, con lo que los "expertos" suelen preocuparse e intentan que esto no vuelva a ocurrir. No creo que sea para bromear, de verdad.pardo escribió:Ya puestos hago una reflexión sobre la "huevitis" colectiva.
Si los huevos fuesen tan peligrosos como nos explican los "expertos" creo que habrían desaparecido de la alimentación humana en la Edad Media, o habría desaparecido la especie humana.
Dicho todo esto, quedo a vuestra disposición para ayudaros en todo lo que podais necesitar