La semana pasada comencé a explorar una senda particular con la harina de maiz, con resultados desastrosos en aquel momento,
Esta semana he introducido alguna variante gracias al fructífero diálogo con Panarras.com y he logrado superar la plus marca: ya no es un caucho-pan sino un par de goma-panes. Son dos variantes del sistema que ando investigando. Los resultados van a mejor, qué duda cabe. Pero aún estoy lejos de poder decir que estos panes son comestibles (aunque los de esta semana los comeremos).
El método que he usado en el de abajo ha dado un pan más esponjado.
Claro que tampoco pretendo lograr las maravillas que ha hecho Micela con ese panazo de cerveza, maíz y centeno, que me ha puesto los dientes largos de veras.
Además, sigo explorando la T80 de Roca. Es una harina con un sabor insuperable... pero con triquiñuelas: yo me empeño en lograr volumen y tenacidad y ella sólo quiere que la deje "desparramarse" por la encimera. Sabor: 10; aspecto: 7; miga: 8 y volumen:4 points.
Y por último un pan del viernes, sólo con levadura y preparado en un taller de iniciación al pan con un grupo muy majo en una tienda ecológica cerca de mi casa. Esta masa no dió tiempo a hornearla y me la traje a casa. Llegó un poco sobre-fermentada y aún así dio un pan requeterico.