Bueno, vamos a "no amasar":
- 475 gr. de harina panadera
- 25 gr. de harina integral (yo uso la que tengo a mano; trigo, centeno, espelta... con todas me ha salido bien)
- 330 gr. de agua (tiene que quedar una masa pegajosa, si no, añadimos un poquillo más)
- 10 gr. de sal
- 1'5 gr. de levadura seca o 5 gr. de levadura fresca
- Semillas al gusto para rebozar (Calabaza, lino, sésamo, girasol, amapola... la combinación que más os guste. Algunas veces he usado también como cobertura salvado de avena, es una pequeña licencia por mi parte)
Fácil no, lo siguiente... Ponemos en un bol los ingredientes (menos las semillas) y amasamos o con la mano o con una espátula. Cuando esté todo mezclado, dejamos reposar unos minutos, veremos que la masa ha cambiado de aspecto. Volvemos a amasar otro poco y dejamos otro reposo. Lo repetimos hasta que veamos que la masa tiene un buen aspecto y se va quedando lisita. Ya sólo queda cubrir bien con film, dejar que arranque la fermentación y al frigorífico. Al día siguiente, volcamos la masa sobre una cama de harina con cuidado de no desgasificar mucho, le damos con cuidado forma rectangular, cortamos en dos trozos (Yo me tomo otra licencia, hago panecillos individuales. Salen unos ocho y para llevar al trabajo vienen genial
Espero que os sea de utilidad, para mi es una imprescindible y de consumo común en casa. Saludos!!!