Estas pizzas son del fin de semana, suerte que hoy encuentro un momento para mostrarlas.
La base no ha sido un modelo de ortodoxia, en un afán de limpiar las cajas de harina la he hecho con lo que tenia. Tienen al 50% harina de fuerza y semolina. MM refrescada con la misma harina de fuerza. 24 horas de fermentación en nevera.
Problemas de la masa. El primero fue que después de mezclar ingredientes y amasar no tuve tiempo de dejarla reposar antes de entrar en la nevera, al día siguiente casa no había subido nada. Al final de las 24 horas parecía que había fermentado muy poco, pero el olor y la masa si que daban buenas sensaciones.
El segundo la
extensibilidad (en un curso Iban nos intento explicar lo que era y espero haber captado la enseñanza). Horrible. Aquello se contraía cada vez que intentaba dar forma y extender. Finalmente tuvo que entrar el rodillo para domarla un poco.
Por sorpresa el resultado muy bueno. Una pizza fina y crujiente por fuera y esponjosa en la poca miga que quedo.
Finalmente lo que pusimos encima sí que causo furor.
Pizza blanca de pesto de rúcula
Encima de la masa se extiende un pesto suave (rúcula, parmesano y piñones triturados con aceite), se incorpora tomate seco cortado y mozzarella fresca (de la baratita de marca blanca, ya querría yo de búfala ya). Una vez salida del horno se añaden hojas de rúcula, parmesano en virutas y se decora con reducción de balsámico de Módena.
Pizza tres quesos con tomatitos cherry y albahaca
En la base se extiende tomate (según alguna de les recetas de Passata de Pomodoro del hilo, muchas, muchas gracias que ya hemos mejorado otra cosa), se añade mozzarella fresca (la que sobro de la otra Pizza), Gruyere suizo y Gorgonzola. Los tomatito abiertos y oregano. Cuando sale del horno se añaden las hojas de albahaca fresca.