Izaskun, que buena pinta tenían los buñuelos (y la masa) que hiciste el año pasado! Con los que hice ayer no pude conseguir una bola lisa como la tuya ¡ni por asomo!
Uno encuentra un montón de recetas y maneras de hacerlos. Ayer los hice inspirado por una receta y método que vi de Jordi Morera. Salieron muy esponjosos y exquisitos! Eso sí, a la hora de amasar tuve que pelearme constantemente para despegar la masa de la mesa, ¡por Dios, que cosa mas pegajosa! La describo (no es exacta a la que vi hacer a Jordi):
Ingredientes
Para la masa (por orden de uso):
1kg harina trigo de fuerza
150g azúcar
25g anís molido (matalahúva)
20g sal
25g levadura fresca
150g mantequilla
4 huevos batidos
380g agua (ligeramente temperada)
Para freír y rebozar:
aceite
anís (licor) -opcional-
agua -opcional-
azúcar
Preparación:
- Tener preparada la mantequilla con una textura que permita mezclarla bien con la harina. En mi caso ha sido suficiente sacarla de la nevera una horita antes de usarla.
- Mezclar en un bol harina, azúcar, matalahúva y sal.
- Añadir la levadura fresca desmenuzada y la mantequilla a trocitos. Volver a mezclar al tiempo que vamos deshaciendo la mantequilla por la mezcla con la manos.
- Hacer un volcán, añadir los huevos batidos y el agua un poquitín templadita en el centro. Mezclar hasta que quede una masa homogénea y dejar reposar una media hora (tapando el bol para que no le dé el corriente de aire).
- Quitar la masa del bol y ponerla en la mesa de trabajo (y espolvorear el bol con un poco de harina para tenerlo a punto cuando terminemos de amasar). Amasar un poco la masa y reservarla de nuevo al bol. Espolvorear también la masa con un poco de harina por encima y tapar el bol.
En mi caso tenia una masa muy, muy pegajosa. Ayudándome continuamente de la rasqueta para ir despegándola de la mesa intenté un ligero amasado francés. La redondeé como pude y la reservé al bol tapándola con un paño.
- Dejar fermentar hasta que doble el volumen (mas o menos). En un ambiente de 23-25 grados esto pueden ser un par de horitas.
- Espolvorear ligeramente la mesa de trabajo y verter la masa encima. Ir cortando trozos de masa (de unos 150-200g son de buen manejo), desgasificarlos un poco i formar piezas pequeñas. Por ejemplo: coger el trozo de masa, darle forma de cilindro (diámetro mango de escoba como mucho) y cortarlo a pedacitos (por ejemplo, de 3-4 cms de largo).
Ir colocando los pedacitos de masa en una superficie pintada de aceite para que no se peguen. Dejar espacio entre ellos porque en la segunda fermentación van a doblar el volumen. Una vez colocados, taparlos y reservarlos en algún lugar libre de corriente de aire (p.e. dentro del horno).
- Dejar fermentar los pedacitos de masa hasta que doblen el volumen mas o menos. Igual que antes, a un ambiente de 23-25 grados esto pueden ser un par de horitas más.
- Freír (dorar) y rebozar.
Y tranquil@s, que van a salir buñuelos!
Para freír y rebozar puede venir bien un poco de ayuda. Un@ fríe y otr@ reboza.
Para freír:
Cuando mas o menos han doblado el volumen, ir cogiendo pedacitos de masa, darles la forma deseada (bola, anillo, o lo que salga) y freírlos en aceite bien caliente.
Al tirarlos al aceite van a hincharse un poco y flotaran. Si el aceite es bien caliente en pocos segundos (15-25) van a dorarse por la parte sumergida, hay que darles la vuelta y dorarlos por la otra cara (15-25 segundos más) y listos. Ir sacando los buñuelos y poniéndolos unos segundos en un plato con un papel de cocina para que absorba un poco el aceite exterior.
Nota: Si se le ha dado forma de bola es posible que el buñuelo se resista a girarse hasta que la parte sumergida esté bien doradita.
Para rebozar:
Tener preparado un recipiente (plato, bol pequeño, etc.) cubierto de azúcar. Opcionalmente, un recipiente con un poco de anís rebajado con agua. También una olla, o lo que se desee, para ir guardando los buñuelos una vez rebozados.
Sólo se trata de ir cogiendo cada buñuelo, aún caliente (por eso es buena la ayuda), y revolverlo sobre el azúcar. Si se desea, antes de rebozarlo de azúcar se puede pasar el buñuelo por el recipiente con anís rebajado. Con esto aromatizamos más el buñuelo y facilitamos que se pegue mejor el azúcar. Hay quien, en vez de eso, una vez rebozados rocía directamente los buñuelos con un poquito de anís u otro licor.
¡Listos, dejar enfriar y devorar!
Pedacitos de masa justo antes de freír:

- brunyols_abans_fregir.jpg (157.18 KiB) Visto 3446 veces
Buñuelos después de rebozar:

- brunyols.jpg (174.83 KiB) Visto 3446 veces
A ver si os animáis con estos dulces, ya sea con esta receta o cualquier otra.
Saludos!