Corté unas rebanadas para dos compañeras del trabajo y como no sé sus gustos panarras pues no les llevo mucho.
Una de ellas se lo zampó durante la mañana, a cada bocado venia y me decia lo bueno que estaba, jugó a averiguar los ingredientes...ver la emoción ajena probando un pan propio es una gozada.
Han probado Borodinsky, pan con semolina y pan de Mie...con decir que una de ellas se ha atrevido a hacer un pancito en casa y que "le ha salido duro como una piedra" pero que ya aprenderá ya...
Ale ya somos una más en esto del pan