Este año, en plena temporada de setas, los rovellons (níscalos) han estado, en su inmensa mayoría, tan llenos de humedad y habitantes que no los hemos podido catar (por lo menos en mi mesa) y miratú, ahora, en pleno mes de diciembre y delante mismo de casa hoy hemos podido recoger dos cestas
A mediodia hemos podido disfrutar de unas botifarres amb rovellons de escándalo
Por un momento me he olvidado de que ya tenemos aquí la Navidad
Esta es una muestra: La naturaleza no deja de asombrarme... me pone en mi lugar y me siento aún más pequeña cada vez que me sorprende . Como los panes, es de lo más agradecida y generosa... y nosotr@s fastidiándola sin parar ¡Qué torpes!